Motivos taurinos

La Tauromaquia fue mi primer campo de inspiración para decidirme a ponerme a pintar. Es tan rica y sugerente, que he distribuído mis obras en cuatro subcategorías, cada una de ellas, con su personalidad propia.

Retratos de toreros

Espero captar con mi pincel toda la riqueza que ofrece la Fiesta de los toros; y en mis retratos, la mirada insondable del torero en la plaza, cuando está solo, con sus pensamientos, sus miedos y sueños, buscando a Dios.

Detalles taurinos

Mis detalles quieren reflejar esas pequeñas cosas que escapan muchas veces a nuestra atención, por cotidianas; pero que enseñan mucho del ritual que entraña el toreo. En cada uno de esos gestos hay muchísima significación. Nada se hace porque sí en el toreo; todo tiene un porqué.

En la dehesa

Me gusta pintar al rey de la dehesa, allí donde nace, en la libertad del campo, allí donde es criado, cuidado y mimado cinco años como ningún otro animal del mundo. ¡Cuántos millones de seres humanos desearían acercarse, tan sólo durante 5 días, a la vida regalada de un toro bravo!

En el Ruedo

Me gusta tanto este animal, que no podía dejar de pintarlo también en la plaza: el brillo de su piel desde la obscuridad del túnel de chiqueros, esperando saltar a la luz cegadora del ruedo, o la fortaleza y movimiento en su lucha con el hombre y esos juegos de sombras que surgen de ella.