Descripción
Este precioso ejemplar de la ganadería de don Victorino Martín, ya ha pasado a formar parte del selecto grupo de toros señeros de este prestigioso hierro, por las virtudes que desparramó en el ruedo de la Real Maestranza de Sevilla, un lejano ya 13 de abril de 2016, en el que se ganó volver vivo a la dehesa de la que una mañana salió para morir. Y es que escribió, mientras surcaba la arena con su hocico en cada una de las embestidas, lo que es la bravura, en letras de oro. Fue lidiado por el matador de toros sevillano Manuel Escribano, y juntos crearon una obra de arte sobre el albero maestrante, imborrable para todos los aficionados que tuvieron la fortuna de presenciarla. En su vuelta al campo bravo, padreó y vivió feliz muchos años, hasta que otro toro más joven le asestara una cornada mortal en 2024, que lo llevó definitivamente a la leyenda de los toros bravos.





