Descripción
El pasado día 22 de junio, día de Santa María Magdalena, una buena amiga me comentó: “Ella -la santa- vio cómo insultaban, golpeaban y mataban al Señor. Y no perdió la fe. Siguió buscándolo». También, ahora, estamos contemplando, impasibles, cómo lo humillan, y, como ella, hemos de seguir firmes en nuestra convicción de que Él todo lo renueva y da sentido. Sin duda, la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos es uno de los desafíos arquitectónicos más imponentes de la pasada centuria, y una joya que debemos preservar.





