Descripción
Pinté este cuadro para ser entregado a la persona adjudicataria del Premio Iván Fandiño a los Valores Humanos. El maestro Fandiño y su entonces mentor, Néstor García, encarnaron, entre otros valores humanos, el verdadero sentido de la palabra dada. Su primer apretón de manos encerró un compromiso de amistad, trabajo y esfuerzo mutuo, de por vida. De lealtad permanente, en definitiva; y he querido que, en ese vínculo de vida y más allá -protagonista del cuadro-, estuviese plasmado el sentido mismo del galardón.





