León XIV, con Madrid en el corazón

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Descripción

Retrato de S.S. León XIV en el que se incorpora, como referencia simbólica a Madrid, la imagen de la Virgen de la Paloma, una de las devociones populares más arraigadas de la ciudad.

El retrato fue realizado por encargo de la Archidiócesis de Madrid, con motivo de la visita de Su Santidad a la capital de España, para entregárselo en su casa, en cena privada, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Don José Cobo, como sentido regalo, al Santo Padre.

He querido concebir esta obra no solo como un retrato institucional, sino también como una pintura cargada de simbolismo y afecto espiritual. La composición presenta a León XIV en actitud cercana y serena, elevando la mano en un gesto que puede interpretarse, tanto como bendición hacia Madrid, como de despedida afectuosa, un “hasta siempre” lleno de esperanza y cercanía.

En sus manos sostiene un pequeño cuadro de la Virgen de la Paloma, advocación a la que profeso una especial devoción y que representa, de algún modo, el alma popular y religiosa de Madrid. Mi intención ha sido simbolizar que es la propia ciudad -aunque fuera por manos del Cardenal don José Cobo-, quien ofrece a Su Santidad esta imagen tan querida por los madrileños, como signo de cariño, fe y acogida. El Papa la sostiene con delicadeza, apretándola sobre su pecho, integrándola en el centro emocional de la obra. Porque deseo que se lleve a Madrid en su corazón.

He incluido también, en la parte superior derecha, el escudo pontificio de León XIV, reforzando así el carácter identificativo e institucional del retrato.

Desde el punto de vista compositivo, he buscado que la figura emergiera desde una atmósfera sobria pero viva, evitando un fondo completamente negro o plano. Para ello trabajé una base oscura matizada con ligeras veladuras terrosas y verdosas que aportaran profundidad y respiración al espacio pictórico. La intención era crear una sensación de aire y de distancia, como si el Santo Padre apareciera asomado a un balcón o a un espacio abierto donde la luz lateral -procedente del lado izquierdo de la composición- modelara suavemente el volumen del rostro, las manos y la blancura del hábito pontificio.

Ese tratamiento de la luz y del fondo busca, no solo dar relieve a la figura, sino también transmitir una cierta sensación de movimiento sereno y presencia humana, alejándose de la rigidez de un retrato excesivamente estático.