Descripción
Hay gestos en todos los que se visten de luces, que hablan por sí solos. Va a salir el toro, su toro, y este aguerrido torero, Javier Castaño, como buen castellano viejo, alza su mirada a las alturas, ¿implorando?, ¿dando gracias?, ¿encontrando fuerza, ánimo, arropo y cobijo? Tal vez buscando un poco de todo ello en ese instante que pretendo perpetuar.
Merecía este torero que mis pinceles se fijaran en él, porque ha vencido a muchos toros complicados, en el ruedo; y al toro más difícil que le salió, en la vida. Y lo ha hecho con esa fe que lleva en su mirada, y con aquella de la que hablaba Unamuno -otro castellano viejo-, en sí mismo.
Obra inspirada en fotografía original de Juan Pelegrín





