Descripción
Esta obra que os presento tiene, para mí, una singular carga sentimental, por cuanto la pinté para unos amigos, también, especiales. Ello me hizo aplicar especial mimo y cariño en cada pincelada que fui dando. Quise que, aunque parezca haber sólo uno, fueran dos los protagonistas en mi lienzo: un torero, todo esfuerzo, valor, sacrificio, tesón y entrega a su profesión, Manuel Escribano; y un capote, con toda una bonita historia detrás, y espléndidamente bordado por manos maestras, en el que resalta la hermosa imagen de Nuestra Señora de la Encarnación, Patrona de Gerena, la patria chica de este torero, que tanto la venera.





