Descripción
Para un retrato de un torero como Octavio Chacón, escogí una postura más tradicional que la utilizada para otros, semidefrente, con toda la expresión de su rostro frente a nuestros ojos, para que cualquiera pueda contemplar, de lleno, lo que hay detrás de ese hombre: un gesto serio, como es él, con rictus que denota haberse curtido en las más duras batallas del toreo, y con determinación en unos ojos que miran más allá, ambiciosos. Ha probado el campo, cuando no había cabida en los ruedos; ha probado cruzar océanos para vivir de esa otra Fiesta, con otro toro y otra afición. Hasta casi pensó en probar la plata por el oro. Era hora ya de probar las mieles del éxito, que la veteranía, afición y voluntad de acero le han hecho ganarse a pulso.
Obra inspirada en fotografía original de la que desconozco el autor





